Por Luis Trelles
Filmada en Cincinnati, y sus alrededores para hacerlos pasar por la ciudad de Nueva York en los años cincuenta, Carol, la nueva película dirigida por Todd Haynes, lleva como intérpretes centrales a la pareja formada por Rooney Mara y Cate Blanchett, ambas nominadas, pero en diferentes categorías, para los premios de la Academia. La primera figura en el grupo de las mejores actuaciones femeninas secundarias en tanto que la segunda compite por el Oscar a la mejor actuación femenina protagónica vista en el año 2015.
La película, adaptación a la pantalla de la novela de Patricia Highsmith titulada The Price of Salt, se centra en la relación que se establece entre dos mujeres de diferentes edades y condición social. Una, Thérèse, es una modesta empleada de una tienda por departamentos de la ciudad de los rascacielos en tanto que la otra, la Carol del título, es mucho mayor, está en trámites de divorciarse y lleva una estancia muy afluente como su apariencia y su entorno evidencian.
Se conocen accidentalmente al Carol visitar la tienda en que trabaja Thérèse y pronto la atracción entre ellas se convierte en algo más que una simple amistad. Entablan una relación amorosa que no será fácil para ninguna de ellas.
La trama está desarrollada de modo que culmine con la única escena gráficamente sexual de la película, escena en que ambas llevan a término sus deseos sexuales.
A más de la importancia que desde el punto de vista interpretativo asumen tanto Rooney Mara como Cate Blanchett, actrices que le brindan a sus respectivos personajes unas notas muy evidentes de inseguridad sexual en el caso de Thérèse, combinada con una atracción que se hace cada vez más evidente a los espectadores a medida que avanza la trama y de determinación y avances obvios en el supuesto de Carol, por tratarse no solo de una mujer madura sino con experiencia previa en esta clase de relaciones; es relevante también tomar en cuenta que estamos ante un filme dirigido por Todd Haynes.
Este director que también es guionista y productor llamó la atención hacia sus películas con la titulada Superstar: The Karen Carpenter Story, en la que utilizó las muñecas Barbie para contar la vida infeliz de la cantante Karen Carpenter. Su filme más idiosincrático, sin embargo, es Far From Heaven, del año 2002, que lleva a Julianne Moore como protagonista. La cinta recrea también los años cincuenta presentados desde una perspectiva audaz, pues intentó reproducir este periodo desde una visión retadora, en lo tocante a sus personajes centrales.
Hoy con Carol, Todd Haynes recrea nuevamente en la pantalla la década de los cincuenta, esta vez en función de esa relación amorosa entablada entre Carol y Thérèse.